Resultados y cuidados
Dieta con el balón gástrico
La dieta con el balón gástrico es tan importante como el balón mismo: es lo que convierte la herramienta en resultados.
Primeros días: líquidos
Tras colocar el balón, el estómago se adapta. Se inicia con líquidos para tolerar bien y evitar náuseas, y se avanza según indicación.
Luego: blandos
Se pasa a alimentos blandos y purés, en porciones pequeñas, masticando bien y comiendo despacio. El objetivo es reaprender a reconocer la saciedad.
Después: sólidos en porciones pequeñas
Se incorporan sólidos saludables en cantidades controladas, priorizando proteínas y vegetales, evitando azúcares y bebidas calóricas. El balón te ayuda a sentirte satisfecho antes.
El seguimiento nutricional
Un nutricionista guía cada etapa y ajusta el plan a tu progreso. Este acompañamiento es lo que diferencia un buen programa y lo que sostiene el peso al retirar el balón.
Lo que hace que el balón funcione
El balón ayuda a comer menos, pero el resultado lo sostienen los hábitos: porciones pequeñas, proteína en cada comida, hidratación entre comidas y actividad física. Por eso el plan incluye controles y acompañamiento nutricional durante todo el periodo y después del retiro.
Señales de alarma: dolor intenso y persistente, vómitos que no ceden o no tolerar líquidos. Contacta al equipo de inmediato.
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